Mirar al cielo y caer al suelo
Con o sin fundamento muchas veces dejamos de fijar la vista en nuestro objetivo, si es que lo tenemos, y entonces es cuando te distraes, por ejemplo, mirando al cielo. Justo en ese instante todo se desmorona y caemos al suelo, da igual cómo o cuándo, pero caemos y duele. Nunca he pensado en la consecuencia del acto, por lo que me he caído muchas veces, y aún hoy sigo haciéndolo. Se me hace duro ver cómo la decrepitud avanza en mis abuelos, cómo tenemos que alejarnos de lo que queremos por no poder ser lo que alguien (o los demás) esperan. Nos conocimos hace muchos años, fuimos felices juntas, y luego todo terminó. Ahora me veo perdida, desubicada, sola ante un sinfín de emociones. Me desborda el corazón pensar que nadie piensa en mí. Me caigo al suelo cuando miro al cielo porque mis piernas se tambalean, es como tiritar con el frío pero no es Noviembre. O quizás en mi mente sí. Aprender a vivir sola, a gestionar las emociones sola, a vivir la vida sola, a escribir un mensaje a alguien;...